Neurosis de clase

Cuando hay un ascenso o descenso social, las personas se ven afectadas por conflictos de identidad.

Por: Luis Villa

 

Vicent de Gaulec habla de los conflictos que padece una persona cuando vive un cambio social. Una persona se enfrenta a cambios sociales, económicos o culturales al migrar a otro país. Cuando una persona sale de un mundo para entrar en otro, vive un desorden y su adaptación no será tarea fácil ni rápida y no sólo le afectará a ella, también a las personas con las que se involucrará. La neurosis aparece cuando el desorden afecta emocional y conductualmente. Estos conflictos socioemocionales se transmiten de generación en generación.

Los mexicanos que viven en Estados Unidos, viven problemas de adaptación y los transfieren a sus hijos. Los hijos de migrantes, son una mezcla de estadounidenses y mexicanos. Lo mismo para otras migraciones.

El autor también habla de las contradicciones del “proyecto parental”. Los padres educan a sus hijos con ciertos códigos de valores, creencias, deseos y aspiraciones y cuando estos se relacionan con otra persona en el orden de la conformación de vida de pareja, esperan que ese código se imponga sobre el código que la otra persona tiene. Regularmente quien tiene más poder económico o social imperará.

El hijo del médico que no elige seguir la carrera de prestigio del padre vivirá una neurosis de clase. Lo mismo el hijo que obedeciendo a sus padres toma la profesión que en el fondo no desea. Esta lealtad o deslealtad traerá estragos.

Somos seres sociales buscando convertirnos en sujetos. En verdad la carga histórica familiar tiene un gran peso en el desarrollo personal. Así los abuelos influyen en los padres y los padres en los hijos.

Algunas personas viven un conflicto al cambiar de status social, pues sienten que se ve afectada su identidad, existiendo una contradicción entre las dos polaridades, status anterior y el nuevo status. Esta neurosis de clase puede transmitirse de generación en generación.

Hay familias que pierden el status social, ya sea económico, político o cultural, muchas veces ocasionado por apuestas, adicciones, fracasos u otras razones. Estos casos pueden golpear psicológicamente varias generaciones. Sin embargo, hay razones aparentemente extrañas, por las que alguien vive neurosis de clase, pues no hay en árbol genealógico, pérdida de poder político, ni económico, ni cultural. No deja de tratarse de un asunto transgeneracional.

Las personas que sienten que la cigüeña se equivocó de código postal y los ha dejado en un hogar equivocado, suelen despertar en las personas percepciones de arrogancia y orgullo. Se avergüenzan de sus padres, hermanos y familiares. Caminan pensando que ni el suelo los merece. Este complejo de superioridad o inferioridad es un desorden comportamental que puede relacionarse siempre que la persona haya logrado un mayor desarrollo que la familia de origen o los antepasados hayan vivido cambios bruscos en su nivel social.

La neurosis de clase, es un patrón inconsciente en una persona al perder un puesto de trabajo, una relación, o cualquier cosa que desde su juicio sea disminuir o restar. La neurosis de clase no solo se presenta en el descenso, también en el ascenso. Cuando una persona crece, se supera, tendrá experiencias emocionales de culpa y vergüenza. Le generará sufrimiento el tener más o disfrutar más que la familia de origen o los amigos.

 

“Me siento culpable cada vez que viajo, me alimento o me visto mejor que mi familia”. Expresó una mujer en un taller abierto.

 

“Fui a la agencia y devolví el auto. No soportaba que mis vecinos me vieran en un auto superior al de ellos. Saber que mi madre llegaría ese fin de semana en camión a casa me hizo sentir muy culpable y avergonzado. Sentía que humillaba a los demás al obtener logros”.

 

“Su padre le daba todo. Y aunque me esfuerzo, no logro superarlo”. Dice un hombre al borde del divorcio. “Se siente humillada al subirse a mi auto, al llevarme del brazo, al despertar a mi lado. El mayor problema es el status social que no le he podido dar”.

 

“Siento que soy de sangre azul. Algo pasó que terminé naciendo en un hogar que no me corresponde. Me siento conectado a mi madre. Posiblemente la cigüeña también se equivocó dejándola a ella en una choza de su natal pueblo”.

 

Lo social preexiste a lo psíquico para la sociología clínica. Los fenómenos de la construcción de la identidad son procesos complejos que se encuentran en los tejidos de los procesos sociales y los procesos psíquicos.

Recientemente trabajé con un empleado que había sido Gerente General en una empresa, ante la crisis de su familia y para evitar el divorcio, renunció a ese puesto para volver a la ciudad donde vivían. Su problema en la nueva empresa era un licuado: ganaba menos, no tenía gente a su cargo y su ego estaba profundamente herido. El problema de sus compañeros no era menor: Les hablaba golpeado, con recelo, era déspota y despiadado. Secundariamente era el principal obstáculo para el crecimiento y desarrollo de otros, pero también de sí mismo.

Para trabajar la neurosis de clase es necesario un proceso de terapia, asesoramiento o acompañamiento profesional que apoye a la persona a resolver los conflictos existenciales, dando orden al desorden y claridad a lo confuso.

Luis Villa

Pedagogo y Master en Educación Emocional

Professional Certified Coach

Libro recomendado para profundizar más en el tema:

Neurosis de Clase: Trayectoria Social y Conflictos de Identidad de Vincent de Gaulejac.